Las estafas y los ciberdelitos continúan siendo un fenómeno relevante en la provincia de Córdoba. Según el Observatorio de Seguridad y Convivencia, el organismo oficial que registra la evolución delictiva en el territorio, se denuncian en promedio más de 1.200 casos mensuales, cifra que se mantiene estable entre enero y junio y se replicó durante agosto.

Aunque no se desagrega cada tipo de estafa en el informe, en los últimos años se observó un crecimiento sostenido de los ciberdelitos, motivado por presentar menores riesgos para los delincuentes y por ser más difícil rastrear su origen. Esta realidad llevó a que autoridades de defensa del consumidor de la provincia lancen campañas específicas para alertar a la población sobre el manejo de información bancaria.

Entre las modalidades identificadas se encuentran débitos derivados del robo de datos, consumos no reconocidos en tarjetas de crédito, otorgamiento de préstamos a través de sitios de bancos y la inducción a entregar claves que permiten posteriormente vulnerar cuentas digitales. Las fuentes oficiales señalan que las tácticas van mutando conforme pierden efectividad y los posibles damnificados fortalecen sus defensas.

En términos estadísticos, el primer semestre del año dejó un total de 7.314 estafas y defraudaciones en todo el territorio provincial, lo que implica un promedio de 1.219 denuncias por mes (aproximadamente 40 por día y 1,6 por hora).

La dinámica se repitió en agosto, y se observó incluso una intensificación: ese mes se registraron 1.264 casos de estafas y fraudes. En materia de delitos contra la propiedad, los robos y los hurtos siguen siendo los más frecuentes. En los primeros seis meses del año, Córdoba contabilizó 20.514 robos y 14.981 hurtos, sumando el 71,2% del total de delitos contra la propiedad.

El rubro de estafas y defraudaciones figura como el tercero en el ranking de delitos reportados, alcanzando 7.314 hechos en el primer semestre. En agosto, la suma de robos (3.624) y hurtos (2.658) representó el 71,6% de los delitos contra la propiedad, manteniendo la tendencia de predominio de estas formas delictivas.