River Plate derrotó 2-0 a Aldosivi en Mar del Plata para cerrar la fase regular del Torneo Clausura, quedando bien posicionado en la zona B. El triunfo aparece como un primer objetivo cumplido para que el equipo pueda definir sus cruces en casa, en el estadio Monumental.
La victoria llega tras el golpe del Superclásico, que generó dudas y cuestionamientos en el entorno del club. Con el triunfo en el norte de la costa, el plantel consigue una cuota de tranquilidad en medio de un periodo de convulsión.
“Después del resultado del domingo, lo fundamental fue encarar el siguiente partido con cabeza, sabiendo que teníamos que ganar para ratificar la localía y lo que veníamos haciendo”, afirmó el entrenador Leonardo Ponzio. También subrayó que, frente a un rival que venía con poco para sumar, River tenía la responsabilidad de salir a ganar, y que volver a hacerlo aporta confianza y energías para corregir en positivo.
El objetivo deportivo que marcó el DT es claro: buscar la victoria en cada encuentro, manejar el juego y generar situaciones de gol, con la idea de sostener la posibilidad de quedarse con el Clausura. “La historia marca que River no puede desentenderse de pelear un campeonato, y esa es la meta que persigue la institución”, enfatizó Ponzio.
A pesar del optimismo, el técnico quiso dejar en claro una autocrítica: el equipo debe seguir mejorando, aunque también posee recursos para hacerlo. En su lectura, los números pueden engañar a veces, pero lo decisivo al cierre del año es acumular triunfos. “Lo que quiero se está viendo, sigo exigiendo. En River, ganar evita conformismos y obliga a volver a ganar”, indicó.
Ponzio cerró destacando el apoyo de la hinchada, que se hizo presente en las tribunas del Minella. “Quiero agradecer a la gente: un jueves a la tarde y con tanta gente es señal de la historia de este club. Son ellos los que nos impulsan a rendir al máximo”, concluyó.



