La dirigencia de Racing tomó este jueves la decisión de alejar del plantel profesional al lateral uruguayo Alfonso Espino. El jugador, que llegó hace tres meses desde el Rayo Vallecano para cubrir la salida de Gabriel Rojas hacia Cruzeiro, disputó apenas cuatro partidos en el semestre y, desde su llegada, fue objeto de críticas por su rendimiento y por su estado físico.

El episodio que terminó de precipitar la situación ocurrió tras el clásico frente a Independiente, en el que Equivalente 1-1 en el Cilindro. Espino, ante los insultos recibidos desde la tribuna y los comentarios sobre su rendimiento, respondió con gestos hacia la gente, lo que repercutió en una sanción económica y en un deterioro de su relación con el club.

A partir de ese momento, Sebastián Romero, apodado “Chirola”, decidió no incluir al defensor en la convocatoria para el partido ante River y tampoco para el encuentro frente a Aldosivi. Esa reducción de minutos, sumada a su reducido protagonismo, alimentó el malestar del uruguayo, quien le habría reclamado directamente al director deportivo Sebastián Saja, desencadenando una fuerte discusión entre ambos con descalificaciones.

Como consecuencia del enfrentamiento, la Comisión Directiva resolvió apartarlo del plantel profesional y dispondrá que Espino entrene de forma diferenciada en el predio Tita Mattiussi. La medida se enmarca en una crisis futbolística e institucional que atraviesa el club en un año marcado por malos resultados y tensiones internas, con la eliminación del Torneo Clausura y un cierre de temporada que no ha sido positivo para La Academia.

De esta manera, Racing intenta reconstruir el vestuario y encarar el tramo final del año con una reconfiguración del plantel, en un contexto de tensión y necesidad de estabilización.