El Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez atraviesa la mayor renovación de su historia, en una trayectoria que ya supera los 75 años desde su creación. Fundado el 9 de marzo de 1952, el complejo continúa preparándose para recibir el Campeonato Mundial de Motociclismo, con la categoría reina MotoGP, y sueña con volver a albergar la Fórmula 1.

Este fin de semana, Infobae recorrió la zona y obtuvo imágenes de dos áreas de la megaobra destinadas a facilitar el retorno de la Máxima. En primer lugar, la curva denominada Horquilla Larga, que ya muestra la base para un peralte de 10 grados. En segundo lugar, un nuevo túnel con acceso independiente, concebido para descongestionar el tránsito de vehículos en la zona.

De cara a una posible vuelta de la F1, el proyecto para el circuito proyecta una extensión de 4,9 kilómetros y recibiría el nombre Juan Manuel Fangio. Según simulaciones, el tramo final de la recta opuesta podría permitir a los Fórmula 1 superar los 340 km/h. Tras esa velocidad, el coche frenaría para encarar la Horquilla Larga, un sector que plantea un reto significativo por su inclinación de 10 grados, antes de conectarse con una recta corta que desemboca en la recta principal.

La incorporación de una curva con peralte pretende dotar al escenario de un sello distintivo, en sintonía con el objetivo de volver a recibir a la Máxima en Buenos Aires. La última visita de un auto de F1 al circuito fue el 12 de abril de 1998, cuando Michael Schumacher conquistó la victoria con Ferrari.

Las imágenes muestran movimientos de tierra en la zona de la Horquilla Larga para asentar las bases del tramo peraltado. Esta sección ocupa el área donde funcionaba la pista del kartódromo, que hoy mantiene un circuito reducido para la actividad de esa disciplina. En el futuro, el área de karting se trasladará a terrenos del Parque Ribera Sur, que suman 50 hectáreas a las 189 que ya componían el predio del Autódromo, para completar un complejo mayor que también contará con un nuevo trazado homologado por la FIA, diseñado por Hermann Tilke, el mismo ingeniero que ha modelado numerosos circuitos de F1.

En paralelo, el tramo dedicado al MotoGP comenzó a asfaltarse el miércoles pasado, con una pista de 4,3 kilómetros que, a diferencia de la versión destinada a F1, presenta una curva al final de la recta principal que obliga a girar a la derecha para completar la vuelta.

Un elemento clave para la logística de la Fórmula 1 es el nuevo túnel, ya en avanzado estado de construcción, con 11 metros de ancho y 4,6 metros de alto. Por allí pasarían los vehículos de mayor porte, incluidos camiones que transportan coches, motos y otros materiales de los equipos, para acceder a los boxes y a la zona de paddock, que quedarán situados bajo ese eje de suministro y tránsito. Este túnel se ubicará bajo la primera curva, conectando con las instalaciones modernas que se están desarrollando en la zona.