El mediocampista central de River Plate tiene la posibilidad de figurar entre los titulares esta tarde, a las 15, en el Superclásico frente a Boca Juniors en la Bombonera, tras las molestias físicas de Aníbal Moreno y Fausto Vera.

Silva nació el 26 de febrero de 2007 en La Dulce, localidad bonaerense de poco más de 2.000 habitantes situada a 56 kilómetros de Necochea. La comunidad también recibe el nombre de Nicanor Olivera, en alusión a su fundador y a la estación ferroviaria que dio origen al pueblo. Desde allí dio el salto de las canchas de la Liga de Necochea a la Primera División de River.

Su crecimiento se aceleró en 2026. Debutó en abril ante Aldosivi, participó en una jugada clave del triunfo frente a Bragantino por la Copa Sudamericana y convirtió su primer gol en el 3-0 frente a Blooming, en el Monumental. Aunque parecía haber perdido algo de terreno tras la salida de Chacho Coudet y la llegada de Ponzio, el joven hoy se presenta como una de las opciones para cubrir una zona que sufrió bajas por lesión. En esa pelea por un lugar titular, su rival podría ser Mauro Arambarri, uruguayo que compite por ese puesto.

Antes de desempeñarse como mediocampista, Silva era delantero. Empezó a los cinco años en Club Deportivo La Dulce, enfrentando a chicos mayores. Su formador, Carlos Azcona, lo llevó a una prueba organizada por River en Necochea durante 2016. Esa jornada provocó un cambio de posición y de proyección: los captadores del club lo ubicaron como volante central. Tenía nueve años cuando quedó incorporado a las inferiores azulgranas y, desde entonces, viajó dos veces por mes entre su pueblo y Buenos Aires para competir en las categorías juveniles.

La historia familiar estuvo marcada por la vida rural: durante los primeros años no podía instalarse en Buenos Aires por la edad para la pensión. Los viajes para entrenarse y competir iban marcando su rutina, mientras mantenía su vida cotidiana en La Dulce.

La pandemia de 2020 interrumpió el proceso. Aunque ya formaba parte de River, no pudo volver a jugar para Deportivo La Dulce y continuó entrenando de forma virtual bajo la supervisión de los preparadores del club. Cuando se reanudó la actividad, se instaló en Buenos Aires junto a su madre para seguir la formación y cursar estudios en el Instituto River; su padre, Ignacio, y su hermano permanecieron en La Dulce.

El progreso de Silva dentro de River no fue lineal. Su trayectoria incluyó pasos por las categorías juveniles y la Reserva, hasta consolidarse como una opción de primer equipo para el choque con Boca.