Buenos Aires, 30 de octubre (NA) — En una fecha que recuerda el 66º aniversario de Diego Armando Maradona, la figura del fútbol argentino sigue dejando huellas no solo por su trayectoria, sino por el impacto cultural de su presencia mediática. Entre los hitos que forman parte de su legado figura La Noche del 10, un ciclo televisivo que marcó un giro en su vida pública tras atravesar serios problemas de salud. El programa, que combinaba entrevistas, presentaciones musicales en vivo, pruebas de destreza con la pelota y participación de público, se emitió entre agosto y noviembre de 2005, con un total de 13 entregas los lunes.
En ese formato, Maradona abordó sin reservas temas delicados, incluyendo su vida personal, vínculos familiares y su relación con el fútbol. Entre sus confesiones, habló sobre el peso de los años en su entorno, su vínculo con Claudia Villafañe —una de las productoras del space— y sus dos hijas, Dalma y Gianinna. El ciclo también reunió a grandes figuras del deporte, la música y el fútbol argentino, como Lionel Messi, Pelé, Carlos Tévez, Enzo Francescoli, Charly García y Mercedes Sosa, entre otros.
Respecto a su recorrido, Maradona se refirió a aspectos que marcan su historia: mostró arrepentimientos por no haber disfrutado de momentos clave con sus hijas y por haber faltado a celebraciones familiares, y admitió el dolor que provocó en sus padres y hermanos. En la conversación, también señaló que en su época de mayor exposición pública, el consumo de drogas afectó su rendimiento y explicó que la cocaína le “daba ventaja” en el terreno, aunque aclaró que eso no se tradujo en una ventaja deportiva real.
Sobre la posibilidad de dejar las adicciones, el ex capitán aclaró que llegó a pensar que no podría salir adelante. Describió un proceso de caída y posterior rescate, en el que su lucha encontró apoyo en sus dos hijas, su madre y Claudia Villafañe, quien nunca dejó de sostenerlo; también destacó el rol de su hermana, conocida como “La Bruja”, y de sus hermanos, que lo sacaron de situaciones críticas cuando estaba “bajo el agua”.
La memoria de Maradona, hoy en su aniversario, se mantiene viva como parte de la identidad y el legado del fútbol argentino, recordando tanto sus gestas dentro de la cancha como las batallas personales que enfrentó fuera de ella.



