Rodolfo Arruabarrena, de 51 años, celebró la consagración como si fuera un hincha y señaló que Enner Valencia anotó el gol que dio la Liga, premiando un rendimiento que se llevaba esperando. El técnico subrayó que lo relevante fue haber alcanzado dos objetivos clave: la clasificación a la Copa Libertadores y consagrarse campeón de la Liga. Mencionó que el plantel venía de atravesar momentos complicados, pero que no podían perder de vista lo que andaban buscando, destacando que hay objetivos más importantes por delante, como la final de la Copa Sudamericana frente a Atlético Mineiro, y las fases de playoffs del Torneo Clausura y la Copa Argentina.

En la rueda de prensa posterior, Arruabarrena enfatizó que parte del mérito del título también corresponde a Claudio Ubeda, quien dirigió al equipo durante el Apertura y logró sumar unos 30 puntos. “Es también responsable de este título”, afirmó, reconociendo su aporte. También recordó que los primeros contactos para el soporte del grupo llegaron de Leo Ponzio, Almirón y Nico Diez, y dejó en claro que “esto es fútbol y nada más; unos ganan y otros pierden”.

En su carrera como futbolista, Arruabarrena ya había levantado la Copa Libertadores y dos títulos con Boca: Apertura 1998 y Clausura 1999, durante el ciclo inicial de Carlos Bianchi, además del trofeo continental. Ahora suma su tercer título como entrenador, tras haber conquistado la Primera División en 2015 y la Copa Argentina en 2014.