En una semana que promete emoción pese al claro favoritismo hacia uno de los equipos, la definición del Abierto de Tortugas promete ser más que un mero trámite. La Natividad-La Dolfina llega a la final con un dominio contundente en lo que va de la temporada y la expectativa de que el encuentro pueda mantener la intensidad de cada primer minuto.

El conjunto resultante de La Natividad-La Dolfina acumula cuatro títulos en cuatro certámenes disputados hasta ahora y ostenta un récord de 19 partidos seguidos sin perder. Su rendimiento, considerado de otro nivel en la actualidad, genera la duda de si alguien podrá frenarlo en esta definición.

Como rival aparece La Hache, que hasta ahora se mantiene como el principal obstáculo entre el resto y el dúo que domina la escena. El equipo liderado por Ulloa ha mostrado una identidad de lucha y disciplina que lo hace competitivo a carta cabal, y buscará convertir la final en un choque estratégico donde cada decisión cuente.

Entre los protagonistas de La Natividad-La Dolfina destacan las trayectorias de Camilo Castagnola y Adolfo Cambiaso, conocidos por su capacidad para mover la bocha con una precisión que a veces parece salir de otro deporte. A la hora de la definición, el reto será sostener esa intensidad colectiva durante los ocho chukkers sin perder la brújula táctica.

El escenario de la contienda será Tortugas Country Club, con la cancha 6 como sede de la disputa tras las circunstancias climáticas que afectaron el estado del césped durante la temporada. Se trasladaron las tribunas y se realizaron trabajos de acondicionamiento para garantizar las condiciones adecuadas para el choque decisivo. El responsable del club, Carlos “Chango” Orive, señaló que la superficie se encuentra en muy buenas condiciones y que el proceso de arenado rindió frutos en los últimos encuentros.

En definitiva, La Natividad-La Dolfina buscará ratificar su repertorio ganadora frente a una La Hache que, con una propuesta combativa, intentará quebrar el dominio de los galácticos del polo argentino. El choque, que impacta por su logicalidad y su imprevisibilidad, se disputará este sábado a las 16:30 y definirá si continúa la dinastía o surge una nueva historia de título en Tortugas.