Tras más de tres años de inactividad, las obras de las represas del río Santa Cruz ingresan a una nueva etapa. El gobernador Claudio Vidal lideró las gestiones que permitieron cerrar acuerdos para retomar la construcción de una de las iniciativas energéticas más relevantes del país, mediante la generación prevista de 1.800 puestos directos y 2.200 indirectos.

La firma de los entendimientos se llevó a cabo en la Dirección Nacional de Obras Hidráulicas y contó con la participación del Gobierno nacional, la UTE Gezhouba, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) y autoridades provinciales. Se formalizaron dos acuerdos: uno de productividad entre la empresa y el gremio, con la intervención de la Secretaría de Estado de Trabajo; y otro entre la Provincia y la UTE para asegurar el cumplimiento de la normativa local.

“Hoy podemos confirmar la puesta en marcha de las represas. Es una realidad fundamental para los trabajadores de la construcción, para las localidades cercanas a la obra y para el movimiento económico de la provincia”, sostuvo Vidal.

El mandatario remarcó que la obra se encontraba paralizada antes de su gestión y destacó las negociaciones para recuperarla, entre las que se incluyó un viaje a China para avanzar en las gestiones con los inversores. “Cuando viajamos a China fuimos cuestionados, pero sabíamos que era el camino. Estábamos convencidos de que lo que estábamos haciendo era lo correcto”, afirmó.

Como primer efecto concreto, se inició la convocatoria de personal a través de la bolsa de trabajo gestionada por la UOCRA, y Vidal confirmó la incorporación de 180 trabajadores más a los 230 que ya estaban en el lugar. Se estima que, entre fines de enero y febrero de 2027, la obra alcance su pleno funcionamiento.

El gobernador agradeció el acompañamiento de los intendentes de Puerto Santa Cruz y Comandante Luis Piedra Buena, localidades directamente vinculadas al desarrollo del emprendimiento y al movimiento económico que generará.

Uno de los ejes centrales del acuerdo entre la Provincia y la empresa es la implementación del esquema 90/10, que establece que el 90% de los trabajadores incorporados deben ser santacruceños, residir efectivamente en la provincia y estar inscriptos en el Sistema de Registro de Empleo Local (SIREL). Además, el convenio prevé la participación de proveedores y prestadores de servicios provinciales, que deberán registrarse en el RUPAE y adherirse al régimen de Compras Locales.

“Lo más importante para nosotros es garantizar que la mayor cantidad de empleo generado por esta obra y por otras que tenemos en marcha en la provincia sea mano de obra local, mano de obra santacruceña”, subrayó Vidal.

El acto contó con la presencia del ministro de Energía y Minería, quien formó parte de la articulación de este proceso.