La Gendarmería Nacional llevó a cabo un peritaje de los llamados audios atribuidos a Diego Spagnuolo, ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). El informe no logró determinar con certeza si las grabaciones son auténticas ni si las voces que se escuchan corresponden a las personas imputadas en la investigación por posibles maniobras de corrupción en el organismo.
Hay dos notas centrales para entender el alcance del estudio: en primer lugar, los audios no fueron empleados como prueba de cargo para dictar procesamientos; en segundo, el informe pericial aún no fue incorporado al expediente, según las fuentes consultadas. Aun así, las fuentes judiciales subrayaron que el informe “no tiene relevancia para los investigadores” porque no se utilizó como prueba en la acusación.
El peritaje fue ordenado por la Cámara Federal, a pedido de los imputados. El resultado conocido este jueves no implica, por sí solo, que las grabaciones sean falsas. Los especialistas no pudieron verificar el origen de las piezas ni confirmar la identidad de las voces, y señalaron limitaciones técnicas que impidieron llegar a una conclusión definitiva.
Entre los datos publicados sobre el análisis, los peritos detectaron cortes abruptos, inconsistencias acústicas y rasgos compatibles con procesos de regrabación. Tales indicios impiden considerar los archivos como registros con continuidad e integridad debidamente acreditadas. Tampoco se pudo descartar que hubieran sido manipulados o que se hubieran empleado herramientas de inteligencia artificial para modificar o generar voces.
En los puntos más relevantes, se destacan las dificultades para asegurar la integridad de los archivos y la imposibilidad de confirmar que las voces pertenezcan a los imputados. El informe describe además signos compatibles con una transferencia acústica, juntamente con interrupciones e inconsistencias que no se corresponden con una grabación continua. También dejó abierta la posibilidad de alteraciones posteriores, ya que no se pudo descartar el uso de IA para modificar o generar voces.
La limitación central fue la falta de garantías sobre la preservación del material antes de su análisis: la cadena de custodia se rompió, lo que dificulta asegurar que los archivos llegaran a la pericia en las mismas condiciones en que fueron obtenidos originalmente.
En cuanto a su impacto procesal, el resultado no modifica de modo inmediato la situación de los imputados. Los audios, que se volvieron públicos y dieron impulso a las denuncias, no fueron utilizados como prueba de cargo para dictar procesamientos en la causa ANDIS. La Cámara Federal porteña confirmó los procesamientos a partir de otros elementos reunidos durante la instrucción, entre ellos documentación, comunicaciones extraídas de teléfonos y evidencia diversa.



