Enviado a Roma, Italia. Un gesto político de Javier Milei generó una señal de satisfacción en el Vaticano: decidió extender la invitación a Victoria Villarruel, a quien designa como vicepresidenta, al jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma, a los 23 gobernadores y a todos los legisladores nacionales para la recepción oficial que se realizará en honor a León XIV en el Palacio Libertad.

Al inicio de las gestiones protocolares entre Balcarce 50 y la Santa Sede, Villarruel y gran parte del cuerpo legislativo no figuraban entre los invitados a ese encuentro con el Papa en el recinto oficial. Ante ese panorama, la vicepresidenta pidió una audiencia con León XIV en la Nunciatura de Buenos Aires, solicitud que el Vaticano no descartó considerar.

Se observa una lectura mediática desde la Casa Rosada orientada a marginar a la vicepresidenta por sus diferencias con Milei, una dinámica que quedó expuesta durante la cobertura de la última Asamblea Legislativa.

El Papa llega a la Argentina con la premisa de sostener el legado de Francisco, orientado a una sociedad más unida por encima de las diferencias políticas. Milei asumió ese mandato y, a pesar de los desencuentros con Villarruel, dio la orden de enviar la invitación a la Presidencia del Senado.

El 8 de noviembre, a las 18:30, el Palacio Libertad será escenario de una recepción inédita para la Argentina: León XIV dialogará con la totalidad de la clase política, un momento histórico que Francisco soñó cuando residía en Santa Marta.

Además de esa recepción oficial, León XIV posee una agenda apretada en la Capital Federal, en Buenos Aires y en Córdoba. El Papa visitará el Cottolengo Don Orione, celebrará misas en Palermo, Luján y Córdoba, mantendrá encuentros con sindicalistas, empresarios y líderes sociales, y presidirá una Vigilia de Oración con los jóvenes en el Monumento a los Españoles.

La visita combina actividades pastorales con un despliegue institucional, contrastando con la idea de una visita a la Casa Rosada y un acto protocolar en el Palacio Libertad (antiguo Centro Cultural Kirchner). La agenda papal y el discurso que Milei podría pronunciar en el Palacio de la Libertad anticipan distintos enfoques sobre el papel del Estado, la educación, la pobreza y las medidas de ajuste.

Quien busque entender qué piensa León XIV sobre estos temas puede remitirse a su exhortación apostólica Dilexi te. El choque entre el marco religioso del Papa y la visión ideológica de Milei parece inevitable.