Durante las décadas del 60 y 70, los tocadiscos de Winco eran parte de la vida cotidiana de muchos argentinos. La empresa nació en 1954 en Ciudadela y llegó a fabricar 27.000 unidades mensuales, además de exportar a varios países de América. Sin embargo, las dificultades económicas terminaron apagando su actividad, y la marca permaneció inactiva durante dos décadas.

En 2003, tres empresarios decidieron revivir la firma: Miguel Goldcher, Alberto Michalewicz y Fabián Zaleski, todos con trayectoria en la importación de productos. Vieron en Winco una oportunidad para crear un nuevo negocio al aprovechar el reconocimiento de un nombre que estaba presente en la memoria de miles de familias argentinas.

El relanzamiento empezó enfocándose en parlantes y radios; con el paso de más de 20 años, la compañía pasó a comercializar más de 250 productos, cuenta con una plantilla de alrededor de 50 empleados y ya proyecta ventas superiores a los US$10 millones para 2027.

La renovación fue también generacional. Hernán Zaleski y Leila Goldcher, hijos de dos de los socios fundadores del relanzamiento, asumieron la conducción de la firma e impulsaron una expansión hacia otros rubros del hogar, buscando mantener vivo el espíritu de la marca: que Winco esté presente en la casa de cada argentino, pero adaptando sus productos a las necesidades actuales.

Winco fue fundada en 1954 por Raúl Vega y Dante Poleno. Sus tocadiscos quedaron asociados a la expansión del consumo de electrodomésticos y equipos de audio en Argentina, y, pese a que la firma fabricó otros artículos, ninguno alcanzó la popularidad de sus Reproductores de discos.

La fábrica cerró en una etapa de la década del 80, y entre 1983 y 2003 la marca pasó por distintos dueños sin actividad comercial. En 2003, Goldcher, Michalewicz y Zaleski adquirieron la firma; no tenían lazos directos con la Winco original, pero supieron capitalizar el valor del nombre para competir en un mercado muy distinto al de antaño.

La visión de los nuevos dueños no es solo rescatar un recuerdo: pretenden convertir a Winco en una marca relevante para el presente y el futuro, manteniendo el legado de democratizar el audio en Argentina y buscando que cada generación tenga un motivo para asociar su producto con la firma.