La inflación en la Ciudad de Buenos Aires se mantuvo en un rango cercano al 2% mensual, con octubre cerrando en 1,9% según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (Idecba). El dato implica una décima de incremento frente a septiembre y marca la segunda suba consecutiva. Acumuló 26,1% en lo que va del año y 32,5% interanual. Este resultado sirve como antecedente para el índice nacional que el Indec dará a conocer el jueves 12; las proyecciones de las consultoras oscilan entre 1,8% y 2%.
La dinámica de precios en la ciudad lleva varias semanas cerca del 2%. En agosto se registró 1,7% y en setembro, 1,9%. Los economistas señalan que ese ritmo tiende a volverse “inflación inercial”: los contratos y acuerdos se ajustan con esa referencia y se trasladan hacia adelante, de modo que el 2% mensual dejó de ser un nivel ocasional y pasa a funcionar como piso para otras negociaciones.
Lo que más impacta al bolsillo es lo que no se puede postergar. Vivienda y servicios públicos avanzaron 2,2% en el mes y muestran 37,8% en doce meses, la segunda mayor suba entre las 13 divisiones del índice. Le siguieron Alimentos y bebidas (2,2%) y Salud (2,2%), mientras Restaurantes y hoteles aportaron 1,6%. En conjunto, estos rubros explicaron aproximadamente el 63% de la variación del Nivel General.
En el rubro de alimentos, el golpe llegó por verduras, tubérculos y legumbres, que subieron 12,9%. Pan y cereales alcanzaron 1,8% y carnes 0,8%. Solo la caída de 3,2% en frutas moderó un panorama que, de otro modo, habría sido peor. Se trata de bienes que la gente nota en la caja del supermercado y en la verdulería, más que en la planilla de salarios.
El desglose por tipo de precio muestra: estacionales al alza, 3,3%; regulados, 1,8% y con desaceleración de tres décimas. Bienes y servicios terminaron igualados en 1,9%: bienes subieron desde 1,6% y servicios bajaron desde 2%. La retracción de 8,6% en pasajes de avión ayudó a contener el promedio, un alivio que no llega a todos los rubros relevantes para el consumo diario ni para el alquiler.
La inflación núcleo, que excluye estacionales y regulados, subió 0,1% hasta 1,8%. Es importante recordar que el índice de la ciudad se elabora con una canasta más actualizada y con mayor peso de los servicios, justamente donde más se siente la presión.
Los umbrales de Idecba muestran cuánto debe ganar una familia tipo de cuatro para no caer por debajo de la canasta básica. Bajo 949.701 pesos mensuales está la indigencia; el salario mínimo vital y móvil no alcanza ni a la mitad de ese umbral. En la escala, hasta 1.724.966 figuran como pobres; hasta 2.192.165, los no pobres vulnerables; hasta 2.740.206, los sectores medios frágiles; y desde ahí hasta 8.768.660, la clase media. Por encima, se sitúan los sectores acomodados.
Así, la estabilidad aparente del índice se parece cada vez más a un ajuste que se paga con salario, afectando principalmente a los hogares de menores ingresos y a la clase media.



