El ministro de Economía, Luis Caputo, participó de un encuentro con delegados de la Sociedad Rural Argentina en el predio de Palermo, mostrando una actitud relajada mientras repasaba números macroeconómicos y señales políticas.

Entre los datos que presentó, destacó que la mejora de las reservas viene acompañada de una reducción de la pobreza, y valoró la disminución del déficit fiscal, señalando que ese resultado es más apreciado en el mundo que en Argentina, donde, afirmó, varios países desarrollados hoy presentan déficits y muestran menos predisposición a actuar de forma contundente.

Caputo indicó que lo logrado se sustentó sin romper contratos ni afectar bienes privados ni las instituciones, lo que generó apoyo entre la audiencia. Al escuchar los aplausos, reforzó esa idea y afirmó que en su momento se normalizaron ciertos descalabros. En tono autocrítico, añadió que los responsables de política económica pueden equivocarse, pero no deben retroceder en las reglas que hacen crecer a la sociedad.

Sobre el tema del riesgo país, a quien le preguntaba por qué supera los 900 puntos, explicó que el problema no es Milei, sino el miedo a que no esté. Atribuyó la escalada a factores externos, como elecciones en Brasil o Estados Unidos y la posible duda sobre apoyos, incluso de figuras como Trump; aseguró, no obstante, que nada cambiará en lo fundamental.

En cuanto al futuro político del país, Caputo afirmó que confía en que a los argentinos les irá bien porque se está haciendo lo que corresponde para el bienestar nacional, y que los ciudadanos sabrán valorarlo. En su lectura, la gente no quiere volver a pasar por la “tercera columna” del gráfico que mostraba distintos gobiernos.

Asimismo, afirmó que, de tener otro mandato, terminarían con todas las retenciones para que el campo pueda obtener lo que verdaderamente merece. Explicó que la memoria de la población es corta y citó lo sucedido en 2019 como un ejemplo de retroceso, defendiendo que ese año marcó una caída de avances.

En su visión, la decisión electoral de la gente está más vinculada a los modelos de país que a simples movimientos numéricos. En ese marco, mencionó, de modo elogioso, a Mauricio Macri, al señalar que la segunda etapa de su gobierno tenía números mejores que los que vinieron después. Con esa lectura, cerró aludiendo a que las preferencias de los votantes responderán a las propuestas y al rumbo del proyecto de país que cada uno propone.