El titular del Banco Central, Santiago Bausili, habló ante empresarios reunidos en la Bolsa de Comercio de Córdoba y explicó tres diferencias entre la dolarización observada antes de las elecciones pasadas y la situación que podría presentarse en 2027.

En primer término, apuntó a la posición externa y a la cantidad de moneda local en circulación. Según él, a diferencia del año previo, la economía no parte de un stock de pesos desequilibrado: la liquidez en pesos no sería tan elevada y, al mismo tiempo, la economía continúa acumulando dólares, con lo cual el entorno externo se mantiene favorable para sostener el régimen cambiario.

En segundo lugar, dejó en claro que Argentina seguirá generando divisas hasta las elecciones, más allá del resultado, por un cambio estructural que, en su lectura, permanece vigente.

El tercer aspecto que destacó fue la experiencia de 2025, cuando quienes apostaron por un cambio de régimen o por un salto inflacionario sufrieron pérdidas. Bausili recordó que ese año el mercado puso a prueba la fragilidad del marco cambiario y monetario; por primera vez desde 1995, el régimen mostró resistencia. Aunque el Banco Central tenía recursos limitados, logró defenderlo. De cara al futuro, indicó que el año siguiente contará con más munición, lo que implica una apuesta más asimétrica.

Consultado sobre las variables que evalúa la autoridad para definir una salida definitiva del cepo, el funcionario remarcó que la única restricción vigente en el mercado cambiario oficial es que las empresas que operan allí gestionen su caja en dólares. Explicó que esa condición existe por el sistema bimonetario vigente, ya que tanto personas como empresas pueden manejar cuentas en pesos o en dólares. En contraste, mencionó que en Brasil, Colombia o México no hay cuentas en dólares para el sector corporativo, y que, en esos casos, lo natural es gestionar el capital de trabajo en moneda local, lo cual reduce la exposición a volatilidad.

Bausili admitió que la restricción tiene un impacto marginal negativo sobre la economía, pero afirmó que, por ahora, el Gobierno continúa evaluando ese costo frente a los posibles beneficios del marco actual. Mientras persista un sistema financiero de ese tamaño y con ahorro canalizado por fuera, sostuvo, la economía seguirá expuesta a volatilidad adicional por este tipo de mecanismos.