La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner celebró la derrota de Donald Trump en las elecciones de medio término de Estados Unidos, en las que el Partido Demócrata consiguió una victoria contundente y recuperó el control de la Cámara de Representantes y del Senado; además, logró avances en estados que no ganaba desde hace más de dos décadas. A través de la red X (antes Twitter), la titular del Senado argentino dejó un mensaje que funcionó como una crítica velada a Trump, en un marco en el que el presidente argentino, Javier Milei, ha mostrado apoyo explícito al mandatario estadounidense y se avanza hacia una mayor alineación entre ambos países en políticas económicas y en la gestión de recursos estratégicos.

Días antes, Kirchner había señalado en una entrevista con The Washington Post que Trump perdería las elecciones, afirmando que el magnate, “el hombre que ha hecho todo lo posible para favorecer a gobiernos de derecha en la región”, quedaría fuera de juego en su propio país.

Este momento coincide con una de sus pocas apariciones públicas en meses: desde el balcón de su domicilio en San José 1111, donde cumple arresto domiciliario tras la condena a seis años de prisión, y mientras intenta revertir la proscripción que implica una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, a través de presentaciones ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

En la entrevista, Kirchner reconoció errores del Frente de Todos que habrían contribuido al ascenso de Milei. Admitió, además, que durante la última gestión oficial se produjo un desplome en la cultura laboral, valorando que muchos trabajadores percibían que, aun con jornadas de ocho horas, ganaban lo mismo o menos que quienes recibían ayudas estatales.

A su vez, expresó expectativa de un eventual retorno del peronismo al poder, recordando que “la historia no se escribe en una línea recta” y que, pese a los vaivenes, el pueblo suele volver.

El martes, en San José 1111, la lideresa recibió al diputado brasileño André Janones, quien lideró la estrategia digital de la campaña de Lula da Silva, junto a Rafael Marroquim, otro estratega de comunicación que trabajó en la campaña lulista. Marroquim detalló a Radio 750 que la campaña se centró en reivindicaciones como la jornada de ocho horas y el respaldo a microemprendedores, vinculándolas a una visión de futuro, además de enfatizar la defensa de derechos y el miedo a lo que podría ocurrir. La estrategia del PT, afirmó, fue una campaña fidigital que conectó la movilización callejera con las redes sociales para impulsar la participación.